Ejecución de un pavimento impreso

 

Vamos a definir paso a paso el proceso de ejecución más habitual a la hora de aplicar una solución en pavimentos impresos decorativos de hormigón.

 

aplicación, pavimento, hormigón, impreso

 

Preparar el soporte con las mallas adecuadas para armar el hormigón. Verter el hormigón uniformemente.


Maestrear y reglear la superficie.


Alisar la superficie de hormigón utilizando una llana de magnesio para abrir el poro del hormigón.


Espolvorear de forma manual el pavimento impreso en polvo, con un rendimiento aproximado de 4kg a 6 kg por metro cuadrado.


Alisar con la llana toda la superficie hasta conseguir que el color se humecte en el hormigón. Repasar volviendo a espolvorear el pavimento impreso para tapar posibles calvas y volver a pasar la llana telescópica.


Cuando el hormigón haya comenzado su endurecimiento, se espolvorea desmoldeante en polvo para evitar que los moldes se adhieran.


Se colocan los moldes y se presiona uniformemente para que el dibujo quede impreso de una forma homogénea ( el hormigón debe estar en estado plástico ).


Pasado un mínimo de 72 horas, y después de cortar las juntas, se elimina el desmoldeante con agua a presión.


Terminamos el pavimento impreso mediante la aplicación de la resina endurecedora a seleccionar según lo requiera la obra.